miércoles, 18 de noviembre de 2015

Poema DEUDOS SOMOS TODOS

 Imagen:  http://www.elmundo.es




DEUDOS SOMOS TODOS



Esto va a pasar, me digo, pero…

Mientras, el viento de París intenta llevarse los ayes de los caídos,

se resisten, enquistados en la memoria de quien sobrevive,

inmortalizados en celulares que imploran auxilio

se replican y tañen

campanadas de angustia ante el dolor de los deudos.

Esto debe pasar, insisto, pero…

No es fácil acallar las voces, no

NO lavando NO secando NO raspando NO

No se extirpa de un golpe la gran mancha escarlata,

aquél sello imborrable del fatídico 13N

Esto tiene que pasar, repito, pero…

¡es que deudos somos todos!

 yo tú él nosotros vosotros ellos

partes flagrantes y sangrantes

de esta eterna herida abierta

llamada Humanidad.



 

 Amanda Espejo
Quilicura / noviembre - 2015

 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Poema RECONOCIMIENTO





 RECONOCIMIENTO



Rezamos porque no tenemos alternativa,

por miedo    indefensión    instinto    costumbre 

agradecidos y por si acaso.

Esperanzados o desencantados.

Porque creemos y porque no.

Rezamos -siendo creyentes- porque si resulta

ratificaremos nuestra fe,

y si no lo somos 

será válido motivo para comenzar a creer.

Rezamos aún con todos los quiebres de fe y de la multiciplidad de estas.

Lo hacemos, a pesar del dolor de la pedofilia manchando los altares.

Rezamos aunque no tengamos altares, ni pastores o gurús.
 
Rezamos sin distingo de techo sobre las cabezas

bajo la dorada cúpula o a campo traviesa

frente al suelo      sentados     arrodillados      o de pie

 Rezamos en prosa o en verso, de hurtadillas o a viva voz

 antes del sueño o de amanecida

en canto     alabanza      letanía     jaculatoria

Rezamos a quién sea y como sea.

Rezamos, obligadamente

al no poder contradecir un hecho innegable:

 aquí, estamos solos.




Amanda Espejo

 Quilicura / noviembre - 2015


 

viernes, 30 de octubre de 2015

Poema PRIMERO DE NOVIEMBRE







PRIMERO DE NOVIEMBRE

Algo pasa.
Un “algo” que oprime el pecho se avienta desde los muros.
Hay tantos nombres en la casa a pesar de estar vacía…
Algo me llama (y es tiempo)
Te digo: aguarda...
deja que suba la cuerda como en cuento de habichuelas,
deja que llegue a lo alto en pos de tu nombre (madre)
deja que tire la pequeña cerca blanca,
la que demarca tu Cielo incierto.
Deja que siga tu estela hollando la brizna verde,
deja que corra por ella hasta llegar a la acequia
esa, que nos separa, una por cada orilla.
Entonces, madre, saltaremos al unísono
alocadamente, una contra otra
hasta encontrar el punto de coincidencia,
mismo que por la Vida nos fue negado.
Y allí estaremos: regazo y cría,
sin otro idioma que el anhelado, el sin palabras
el sin “perdón”, el sin “disculpa”.
Nada más en la mente que contemplarte,
imaginando, el resto…¡ fue un sueño!
del que nada rescato, excepto, los escasos juegos en la plaza
donde tu danzabas, al viento plisada falda
y yo, pequeño cogollito de organdí
mirándote, era feliz.



Amanda Espejo
Quilicura / 30 octubre - 2015




martes, 27 de octubre de 2015

Presencia en Revista Gealittera, con poema PREPOSICIONES


Agradecer una vez más a Revista Gealittera por hacerme parte de su publicación N° 14, con el tema BÚSQUEDAS. En las páginas 64 y 65, mi poema:


PREPOSICIONES


Así te busco:

ante el espejo     bajo la mesa    
con los sentidos     contra ventana    
de noche a noche     desde la cama
en cuatro patas     entre las sábanas 
hacia el pasillo     hasta la puerta     
para colarme     por los rincones
según instinto     sin condiciones
sobre la almohada     tras la respuesta.

(Cabe decir que no estás, que no eres)

El eco trastornado de tu falta
inunda todas las preposiciones del cuarto.
Fluye un llanto seco de mis dedos, caracolea
desde el vientre hasta mi espalda. NO vienes.

(Si por lo menos anidaras en la palma de mi mano
podrías…¡acariciarme toda!)

Ya conforme con el arte del refriegue
y conjugado el verbo en todas sus opciones
invertiré la rueda fatal del minutero
para gozar al máximo esta “pequeña muerte”.

Una vez ida en la ambigüedad del sueño
repetiré inconsciente el predicado de siempre:
Buenas noches, amor…hasta mañana.




Amanda Espejo
Quilicura / Julio - 2011




jueves, 17 de septiembre de 2015

En mis manos 2° Antología Internacional LUZ DEL CORAZÓN




¡Valió la pena la espera! No queda más que volver a felicitar a Mery Larrinua 
por la seriedad de su proyecto y por todo el cariño que pone en cada una de sus convocatorias.

¡GRACIAS, MERY¡

Un gran abrazo desde Chile.



miércoles, 2 de septiembre de 2015

Poema EN LA COCINA




Fuese distinto ahora, me digo. Y es claro.
Tan cierto como los huevos que bato para el menú.
Tus nietos no pasan hambre ¿sabes?
No escarban cajones por el pan de cada día.
No lloran de noche para repetir un té
Son otros tiempos          te digo.
Y si no te hubieses ido          madre…
Si  no tu cuerpo de niebla…
Si no tus gritos, sino el canto…
Si no la fuga de tu paso furtivo…
Si no la espina          si no la llaga          si no el castigo
yo estuviese peinando tu helecho fino.
Por un momento           ¡piensa  lo que sería!
Tal como el cuento que la Vida no te leyó.
Una y otra juntas ya en la hora  del sosiego
en repliegues de  tristeza          en explosiones de gozo.
Dos más dos son cuatro.
Cuatro manos en la cocina fabricando amor.
Pica y repica, parte y reparte sin trabas.
Que  no te midas, madre, que aquello        ya fue.
Que no te acuerdes, olvida         que yo también lo olvidé.
Sólo recuerdo tu nombre y lo musito suave
 a través de esta añoranza eterna          lo que sería        si  tú           
Si tú no te hubieses ido.



Amanda Espejo
Quilicura / Septiembre - 2015


martes, 4 de agosto de 2015

Poema AMARGA/MENTE




AMARGA/MENTE



Vuelves,
de nada vale que te otorgue otros nombres.
Te llamas Tristeza, dices
¿O digo?   ¿Lo dicen?
No hay certeza en ello.
Puede/pienso seas algo más odioso
rictus asentado en el alma
amargor de Amargura, entonces…
de nada valdría buscar los colores que revive el sol.
Tu hiel es indemne a todo ello
todo mancha     desfigura todo
arrasa desde el centro mismo, contamina
los malos nombres
los nombres buenos.


Vuelves, dices ¡NO ES TU CULPA!
Te trae la lluvia que no moja como antes
esa marea que no devuelve los muertos
la sábana blanca (tan blanca..) que no se mancha
y esta ronda de manos conocidas en la que giro y giro
sin que consiga bailar.





Amanda Espejo
Quilicura / Agosto - 2015