domingo, 19 de agosto de 2012

Mi...crocuentos: Enemigas e Incumplimiento.







ENEMIGAS


Me decía que era linda, que mis ojos, que mi porte, que no parecía de trece años.
Elegía mi ropa, cepillaba mi cabello, me peinaba con cintillo y me compró mis primeros zapatos de medio tacón. Insistía que no lo contara nada a “la otra”, que yo era su favorita, que él tenía dos esposas.
Un día, mientras hacía mis primeros intentos en la cocina, me abrazó por detrás, me tomó la cintura, me dio vuelta, y vi sus ojos cerca, muy cerca, antes de que me pincharan los pelos de su bigote en la cara  y algo mojado entreabriera mi boca.
Que no dijera nada, decía, que era nuestro secreto.
Sólo cuando al tiempo lo vi  haciendo lo mismo  con mis dos hermanas menores, comprendí que mi madre no era mi enemiga.



Amanda Espejo
Publicado en "¡Basta! de 100 mujeres en contra de la violencia de género"





INCUMPLIMIENTO


Es que ese no era el trato. Haz memoria…Desde un principio te conté todo, compartí contigo todas mis penurias. ¿Qué dijiste tú? Que ellos no sabían nada de nada, que nunca serían nada más que unos “macacos” en dos pies. Entre nosotras sería diferente, aseveraste. Juntas seríamos partícipes de los grandes cambios por venir. Te creí. Eras tan convincente y reconocida por tus ideales que te adoré. Nos besamos desafiantes en el metro y marchamos gritando a dúo por la igualdad. ¿Qué  no te gustó entonces? Algo entendí mal, porque de pronto, fuiste dejándome atrás.  Tú eras la brillante, la “cojones”, la digna de admirar. Yo la proveedora del día y  sometida en la cama. ¿Cuánto tiempo lo aguanté? Déjalo así. Lo lamentable es que cuando ellos te encuentren, te van a poner un número en el pecho y  vas a ser parte de esa larga lista que tanto odiabas.


Amanda Espejo
Quilicura / Noviembre /2011

domingo, 15 de julio de 2012

ACROBÁTICAMENTE, SE ESCRIBE




Se escribe. Se escribe tanto como se vive, y tal como en ello la vida pasa rauda e indómita por nuestro  lado; impasible ante la angustia que nos provoca no poder asirla de las bridas, una en cada mano y dirigir el destino a voluntad. Pero pasa, cada cosa buena o mala pasa, y con ello se renueva el martirio de la NO permanencia.

 ¡Ah, cómo hacerlo, cómo prolongar los momentos de triunfo y relegar al más profundo olvido las penurias que los contrastan!  Pero usted no tema: todo pasa, o ¿acaso no ha sido testigo asombrado/a  de lo que le hablo? ¿No escuchó y tarareó alguna vez junto a Mercedes Sosa eso de “…cambia, todo cambia”? Precisamente ese es  el tema: el cambio que deviene de este “pasar” majadero y recurrente.  Así  y todo,  tiene su lado positivo aquello…por ejemplo, los momentos de duelo no se prolongan más que lo necesario y luego, renace la esperanza  o lo que sea, pero la cúspide del dolor queda atrás, a la espera de que se complete un nuevo ciclo de altos y bajos tal como lo impone todo en el universo, desde la noche, el día,  las cuatro estaciones y el sistema solar en pleno.

Y se escribe sobre ello, sobre  los cambios, los avances, las cruzadas,  las conquistas, las tendencias, las revoluciones, los estallidos sociales, las fluctuantes emociones  y las nuevas ideologías,  todas  ellas nuevas versiones de algo que YA existió porque…todo pasa, y lo que hoy nos parece de tal modo, mañana será distinto, sin perdonar siquiera los axiomas básicos dela filosofía.


jueves, 21 de junio de 2012

CANCIÓN DE OTOÑO





Silba el otoño una canción de aliento frío
llevándose tras de sí
las prendas últimas de los árboles
de aquellos, los despojados de cada invierno.
Marañas desnudas se agitan al viento
en un gesto involuntario
de ellos,
los eternamente anclados
a la tierra de sus raíces  y al vaivén del elemento.

Besa el otoño con un roce suave de nostalgia
e imprime sobre mis labios
añoranzas tristes de un pasado
de aquellas, las sepultadas en la memoria,
que no se nombran pero persisten                
en un temblor escondido
de ésta,
la eternamente engrillada
al huerto de tus palabras y al capricho de tu acento.

Muere el otoño y con él muere la espera
de algún milagro extraviado
en los senderos del cielo.
De aquellos, que hacen pensar que la vida
puede tener un sentido
y algo más llamado “nuestro”.
De estos,
los por opción condenados
por los lamentos del alma y los sentidos del cuerpo...

...Nosotros, los por azar designados
a vivir no más que un intenso poema
y a morir, con el soplo de este invierno.





Amanda Espejo
Quilicura / Mayo / 2005
                                                                                                                                                  

domingo, 13 de mayo de 2012

Mi saludo / PÓSTUMO (fragmento)




¿Por y para qué lloras hermosa?


No me taches con la culpa
ni guardes tu amor antes de tiempo.
Déjame aquí... navegando en ti,
hasta que florezcan las algas
y  los mares se tiñan de rojo.
Sólo entonces, reviéntate en mí.

No me odies,
soy  resultado de un accidente.
Tú, el miedo a las consecuencias,
yo, el asombro ante el sin sentido.
Las mil preguntas escritas en mi piel:
¿Por qué? ¿...?  ¿Por qué y para qué?
Yo era "una" pez... no sabía respirar.
Me perdí...
Desde la abertura de tus piernas,
durante el trayecto hacia tus senos.
Me perdí, ascendiendo tu cuerpo
aún antes de conocer tus labios.
Tus besos húmedos estaban fríos:
(Es falso que las lágrimas son tibias)
Yo...tan sólo quería TU amor.
Y ahora,  en mi pronta falta de ti,
tendré que parirme a mí misma
una y otra vez, incansablemente,
en triste y perpetua secuencia
cual lo hacen la noche y el día
condenada...
¿Por qué?  ¿Por qué y por quién?
Ya no me hablan los nombres,
ya nada aclaran las culpas...
En el talle de tu molde fui formada
 y a tu justa medida fui cortada:
Tal y como tú, por siempre
 necesitaré de Amor.




Amanda Espejo

Quilicura, 12 - 10 - 2005

sábado, 21 de abril de 2012

Mi viernes / Desmenuzando la poesía en Colegio Santiago



Una inesperada  invitación para conversar con el alumnado y leer poesía, fue la que recibí de parte de Soledad Segovia, bibliotecaria del Colegio Santiago, en  Quilicura. El aceptarla, gratamente sorprendida, hizo de este viernes un día especial, fuera de lo común en cuanto a actividad literara se refiere.

Todo un agrado resultó la experiencia, un regalo, me atrevo a decir, en donde el tema principal, la poesía, se potenció entre alumnado, profesora y esta exponente quien recibió una grata sorpresa al ingresar al recinto: ver dos de mis poemas impresos (Manifiéstate y De mi búsqueda) y a la vista como parte del arreglo por la celebración del Día del Libro. ¡Lindo gesto de Soledad!


Alrededor de cuarenta alumnos y alumnas de 3ª y 4ª medio, atentos, educados y participativos, los cuales escucharon con atención durante la casi hora que duró la actividad. ¿Qué más se puede pedir? 
Punto aparte la biblioteca: un lugar cálido, bien amoblado, surtido y muy visitado por lo que pude ver.

Por mi parte, espero haber cumplido las expectativas. Para mí, la experiencia fue buena y enriquecedora. Habrá que agradecer una vez más, como nuestra Violeta Parra, a la VIDA.

Colegio Santiago.



lunes, 16 de abril de 2012

Mis poemas / De mi búsqueda

En  Revista Palabr@s, editada por el Círculo Literario de Maipú, publicaron dos poemas míos: AL BARQUERO COMPASIVO ( que ya está en este blog) y DE MI BÚSQUEDA, inédito, que aprovecho a compartir ahora, junto a los agradecimientos a  quienes hacen esta publicación por la difusión del trabajo de mi persona.
Se puede ver en:
http://revistapalabrasclit.blogspot.com/2012/04/amanda-espejo-dos-poemas.html








De mi búsqueda


Hablaré en otra lengua
de palabra justa.
Talaré el tronco
podaré las ramas
junto al canto de los pájaros
hasta hacer del  bosque un claro.
Ya enfrente a la última doliente ave
abriré su pecho
y allí estará intacto
el significado del misterio,
tan veraz como inexplicable
a falta de la  otra palabra.




Amanda Espejo

Quilicura / Mayo - 2011

sábado, 31 de marzo de 2012

Comentario de Ema Jard




Lo erótico en la escritura de Amanda Espejo

Por Ema Jard Bascuñan

La literatura erótica  no siempre es permeable y se confunde con la gesta épica del haber en la palabra, pero subsiste el acerbo sensual en el territorio por donde transita. Nada fácil para no degenerar estéticamente un texto y que el verbo se confunda. Esto a propósito de la lectura de No hay más que esto de la poeta Amanda Espejo, que me hace poner entre ceja y ceja a esta ascética escritora por su austeridad y sencillez con que cruza los paramos de la vida.
Su escriturial incluye este libro editado por Ediciones del Taller, sus logros en diversos certámenes de poesía y premios en cuento, mas sus lecturas que mitigan el acercamiento a lo real y sustancioso que inclina su literatura. Incursiona además en perfomances, cine video, ilustraciones y muestras.
No hay contrariedad en sus textos, los cuales desmenuzan lo deseable de la carne y huesos del juego placentero. Su poesía bien construida demuele las imperfecciones de este género que habitualmente incurre en un discurso banal e impersonal de la sensualidad. Acatamos que su quehacer cruza la articulación de la palabra y se encuentra en el des/hacer de la vida como transito del Eros. He aquí no hay más que esto “Tú mi propia imagen / la esencia que me completa, / mi regalo de los dioses (mi castigo). / Tú, el amor desnudo, sin más nombres / que la Voluntad  Eterna de todas las cosas” *
Hay búsqueda en su lenguaje y el conocimiento del ser. A la vez, el amor in situ de su propio goce en términos de crear literatura sensual para bien de su poesía.

Amanda Espejo aclara  con la cestada palabra, su ámbito de incurrencia hacia el amor sin confundirse en la travesía del erotismo y persevera una constante que puja el dolor, la esperanza, lo femenino y lo que debe venir con la fuerza de la naturaleza. Cabe destacar en esta autora, en su mirada, en su lenguaje, en sus metáforas, el estrépito de su voz fecunda que grita, carcome, golpea, triza, ama y siente la performance  de su entrega, lo cual genera el discurso de la otredad erótica en su ritmo lingüístico para perseverar fucsialmente su grito de mujer. Es consecuente su poesía; abarca y apela la sensualidad provocando con su palabra y es aquí donde se debe ser minuciosa al discernir que existe la sutileza en ella para no hacer juicios equívocos de su lectura. Amanda Espejo ha generado ciertamente en su entorno la seriedad con que trata el tema de la mujer y su sexualidad. No tropieza ni emancipa el academismo con su trabajo; se sumerge, bracea y olímpicamente llega donde quiere llegar.



Es valioso el trayecto de su literatura, aunque esforzado, y no decae ante la dualidad que a veces ronda estos entornos. Da: “Lo que antes acallaba mis deseos / hoy, no es más que pálido remedo / del trayecto de tus dedos / a la siga de mi centro” **.
 
           Valioso el encuentro con su lectura. Su libro de sutil factura y el tono artesano de su diseño entregan un plus que acerca más a esta escritora a quien bien vale la pena situar  en las ligas mayores de la poesía  chilena.

* Antipoema del antiamor, Pág. 15

* * Nada, Pág. 52

Paso Hondo, Quinta región, Valparaíso.
Marzo, 2012 

Correo de la autora: emajard@gmail.com